Me apego a cada recuerdo;
como si este se tratara de un sueño,
a un centímetro de desvanecerse,
antes de despertar.
Como si no fueras real;
como si pudieras no serlo.
Terminas siendo magia;
por tener el poder de amar sin trampa.
Así que te imagino traslucido,
inexistente con el vació que siente mi estomago.
Entonces me maltrato a ratos;
despojándome totalmente de ti.
Y me revuelvo como una niña pequeña;
Consolándome que si te pienso;
que si te pienso inexistente,
ya existes.
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