sábado, 25 de abril de 2015

Adiós




Le dije adiós tantas veces
que se volvió una forma de no irme nunca.
Cada vez que decía adiós
me retumbaba la calma, por que nunca lo quise así,
No era un adiós
era un estoy aquí, era un ven a buscarme,
que solo tu me salvas.
Y es que decirle adiós
era comerle totalmente la boca a la esperanza.
Es esperarle y perderlo al mismo tiempo.
Adiós, adiós, adiós
he perdido la cuenta;
Y es que dije adiós mas veces de las que merecía,
de las que puedo soportar.
Decirle adiós fue aferrarme a su recuerdo,
fue atarme a su recuerdo 
en la cárcel del olvido.

Le dije adiós de tantas maneras,
con tantos restos de "ven ya" en la boca,
que solo se cumplió cuando no lo pronuncie.



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