Supongo que a todos nos llega ese momento en el que todo dejar de tener sentido.
Cuando unas pupilas tienen el mismo efecto de los cafés, de llegar a quitarte el sueño,
de regalarte los mejores versos. Llega un día en el que dejas de odiar irte a dormir y queda convertido
en misión imposible y un regalo cuando consigues hacerlo.
Dejas de contar estrellas y nubes, para después poder apreciar la lluvia debajo de una sombrilla.
Dejas de temerle a la oscuridad, para así volverla tu mejor compañía.
Y es que el amor pasa a convertirse en una discusión por la ultima conexión
y no por que quien quiere mas a quien.
Aveces me pregunto en que momento nos volvimos tan estúpidos, por que esta tan bien visto serlo,
y se empeñan en que lo seamos si queremos que nos acepten.
Donde quedaron los besos por que si, los abrazos por que si, las locuras por que si.
No se en que momento dejamos de ser nosotros mismos.
Empiezas a darte cuenta que no todos los "te quiero" pueden ser sinceros, que no todas las personas
que entran en tu vida lo hacen para quedarse, que hay despedidas que no son tristes,
que no se debería dejar jugar a todo el mundo con tus juguetes,
pero de todos modos lo seguimos haciendo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario