viernes, 1 de mayo de 2015

Mientras te recordaba...



El no es de escribir todos sus versos,
pero no deja de vivirlos ni por un segundo.

No es de esos que regala sonrisas a cualquiera,
pero cuando lo hace,
todo va en cámara lenta,
siempre en versión original.

Aprendí que los versos pueden ser mas efímeros,
que los mismos suspiros;
un verso puede ser de cualquiera,
pero los suyos son inigualables,
así como un suspiro suyo.

La inmortalidad es relativa,
y yo no dejo de escribir nuestra historia,
bueno los restos de ella.
Pero no asumo que poesía es lo único que queda,
de una historia de amor,
sin comienzo alguno.

Pero aun así pienso que lo mejor,
es lo que no termino de escribir
pero termina siendo de una manera constante,
que fluye con libertad,
así como el.

Y he ahí cuando pienso,
que la poesía se parece mas 
a morir tras vivir entre pequeños recuerdos.
Ingenie mil y una formas,
de decirle que lo quiero.
Pero ningún verso, ningún te quiero,
ningún suspiro,
hizo que permaneciera presente.








No hay comentarios:

Publicar un comentario