martes, 26 de mayo de 2015

Viejas cartas


Tu estas vivo en tu vida, pero terminaste muerto en la mía.
Jamas pensé que pudiera matar a una persona.
Me explico.

Mate a una persona que sigue sonriendo y esta viva.
Y no pondré ninguna excusa,
muerto e incinerado;
aunque no me pondré a hablar de los recuerdos.

Pensar que no me lo esperaba seria absurdo;
nadie se sienta a esperar una apuñalada por la espalda.
Y verdaderamente el problemas no es que te arranquen el corazón.
El problema es cuando deciden tomarlo prestado,
lo destrozan,
lo utilizan,
y después vuelven a ponerlo en su sitio;
como que si lo que hicieron fuera un favor.

Supongo que mi problema es seguir siendo conservadora;
y creer en lo incondicional.
Por que cuando se trata de querer,
acabamos buscando motivos por los cuales recuperar aquella esperanza ya perdida,
cuando a la esperanza lo que mas le sobra son razones.

Así que abrimos los ojos ya vendados;
sabiendo que hoy nos obsesionamos en ponerle nombre a las cosas;
en lugar de buscarle un significado.

No te llamare decepción:
gran estatus emocional, que no mereces,
y por supuesto que ya no siento.
Pero tuviste un derrame grave de recuerdos;
demasiados cuerdos para tu gran mundo de locos.














No hay comentarios:

Publicar un comentario