Mientras buscaba como encarrilar mi vida,
apareciste;
sin ser llamado ni mucho menos buscado.
y lograste que aquellos recesos se volvieran mucho mejores.
Aunque yo siga pensando en el;
y tu sigas pensando en ella;
ambos tratando de olvidar el ayer,
Y hablamos para mantener el silencio de nuestros oídos,
reírnos de esas cosas sin sentido,
por que estamos tan cerca de las lagrimas,
que por ello nos terminamos encontrando;
de nuevo,
Sentados de frente;
sabiendo que tenemos una cosa en común;
los dos estamos perdidos
y pues ahora no queremos que nos encuentren.
Entonces se acaba el tiempo,
nos decirnos adiós,
a sabiendas que el otro día nos volvemos a encontrar,
El era mi brújula;
ella para ti fue tu mapa.
Nada ciertamente en nuestros corazones,
hasta donde nosotros sabemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario