Me enamoro de cada parpadeo,
de cada movimiento de manos que tiene
al hablar con cierta franqueza;
por miedo a no explicarse del todo bien.
Adoro con cada partícula de mi ser,
sus abrazos que suelen durar mas de un minuto,
con esa pura sincronizacion,
doblegados en cierta paz por propia naturaleza.
Y aunque soy incondicional de la magia
que desprende cada uno de sus versos.
Sucumbando a lo inevitable,
protegiendo cada matiz empleado en ellos.
Dejando ver que de cada error;
queda algo mas que un simple poema.

No hay comentarios:
Publicar un comentario